Mis paseos,mi desconexión

Os voy a contar una historia…

Cuando no tenía trabajo y para despejar la mente, y hacer un poco de ejercicio me iba a caminar. Así también me ponía en forma. Normalmente siempre hacía el mismo recorrido desde el Puerto de La Coruña hasta Riazor. Siempre con un ritmo alto. Me gustaba especialmente hacerlo desde ahí porque  es cuesta arriba y así fuerzas más.

Eso si ejercicio y dieta equilibrada por supuesto. Ya desde hace unos años me gusta cuidarme, y ya que no tenía trabajo me obligaba a ir tres o cuatro veces a la semana. Así hacía ejercicio y  me despejaba, que a mi muchas horas en casa me aburren. Aunque haya días que te apetece. Pero yo siempre fui más de calle y menos de tele. Quizá por nacer en una época en la que veíamos menos la tele y jugábamos más en la calle.

Así que mientras disfrutaba de todos los rincones de mi ciudad me ponía en forma.El puerto, el Castillo de San Antón, la Torre de Hércules que también a veces subía esa cuesta y las escaleras para seguir mi rutina. Que todo ayuda. Algunos días me paraba cinco minutos a contemplar mi ciudad como yo digo muchas veces “Mi Coruña” .Es tan bonita desde allí que te llena de energía  con solo observarla.

Como os decía me lo tome como rutina casi diaria, porque cuando estás en paro muchas veces lo que necesitas es sí buscar trabajo obviamente pero también te ayuda estar con la mente despejada.

Alguna vez en lugar de continuar por el paseo, cuando llegaba a la Playa del Orzán bajaba para caminar por la arena y recorrer toda la playa hasta el espigón. Así endurecía y fortalecía más las piernas, que era uno de los objetivos. El resto de ejercicios normalmente los hacía en casa.

Todo esfuerzo tiene resultados y yo poco a poco me fui encontrando mejor física y mentalmente.

Fui buscando soluciones y alternativas, soy una persona persistente y siempre voy hacia mi objetivo, con cabeza eso sí.

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Lejos Pero Cerca

Como “norma” solía bajar cuando no llovía claro, porque aunque no siempre lo hace, algunas sí. Y no es lo mismo hacer tus ejercicios en el gimnasio que ahí no llueve, que hacerlo al aire libre.

Eso sí como todo llega por lo que os decía soy una persona luchadora y persistente. Al final conseguí trabajar donde me gusta. Que hoy en día es muy complicado. Siempre se me dio muy bien la atención al público, hay personas que no les gusta, yo lo considero un trabajo no siempre gratificante porque obviamente te encuentras de todo, aunque en general la gente es bastante maja.

Estoy segura de que si mi abuela si la que os contaba en la otra historia, viviera ahora mismo, sería tan feliz como yo de que al final no solo encontrara trabajo, si no que lo encontrara donde me gusta y donde estoy muy a gusto.

Os recomiendo muchísimo esos paseos, esas caminatas, vivimos en una cuidad preciosa, con rincones increíbles y donde tenemos mucho por ver y conocer.